Las instituciones educativas actuales afrontan un gran reto ya que tienen la responsabilidad de formar ciudadanos con capacidad de afrontar dinámicamente la complejidad de la sociedad actual, caracterizada por la globalización de la economía, los adelantos tecnológicos acelerados, el crecimiento de redes de conocimiento científico en todos los órdenes del saber y el cuidado del ambiente.
Teniendo en cuenta lo anterior, la convivencia escolar
se convierte en una herramienta
poderosa para fortalecer dichas capacidades en los estudiantes. Por esto se hace necesario planificar escenarios y actividades
con el fin de que se enfrenten a situaciones reales en el
aula sosteniendo debates con sus pares, de esta forma lograrán una participación activa en su proceso de formación y
podrán triunfar en su vida personal,
familiar y social.
A su vez, se hace necesario fortalecer la formación en
ciudadanía, cuyo concepto es uno de
los que más ha evolucionado a nivel educativo. Concebida inicialmente por los griegos y romanos como un conjunto de
obligaciones, derechos y protocolos
de interrelación exclusivos de los hombres libres. Concepción que a través de la historia ha ido variando de acuerdo con
la forma de organización social y
política prevaleciente en cada sociedad. En tal sentido los manuales de
convivencia han sido llamados de muchas maneras a lo largo de la historia:
libro de disciplina, reglamento escolar, normas académicas. Las normas en la
escuela se remontan a su origen. Inicialmente era común el castigo físico, lo
que evolucionó en reglas para castigar comportamientos no deseados, y ahora
incorpora nuevos enfoques. Al manual de convivencia se le puede definir
como el conjunto de valores, principios, derechos y deberes que regulan el
comportamiento de determinada institución educativa. Las normas que se
inscriben dentro de los manuales son mecanismos para la organización escolar y
se convierten en la herramienta de acción para el desarrollo, promoción y
defensa de los derechos y deberes de los estudiantes y demás integrantes de la
comunidad educativa.
Sin embargo, más allá de las normas, los manuales de
convivencia significan procesos de diálogo, discusión y concertación sobre los
asuntos que conciernen a la vida escolar. Significan compromisos, apropiación
de acuerdos y, fundamentalmente, participación. En ellos se recoge la filosofía
de una determinada institución educativa frente a la academia y la vida en comunidad,
a partir de la creación de espacios de diálogo que abarcan asuntos relacionados
con derechos y deberes, instancias de comunicación, circunstancias y contextos,
premios y castigos, posibilidades y límites de la intervención los padres en el
acontecer de la institución, entre otros aspectos.
En el estudio "La figura del manual de convivencia en la vida escolar - elementos para su comprensión" de Fernando Mújica y Viviana Mazuera (2006), se afirma que son varias las intenciones pedagógicas que se propone la existencia de estos manuales:
En el estudio "La figura del manual de convivencia en la vida escolar - elementos para su comprensión" de Fernando Mújica y Viviana Mazuera (2006), se afirma que son varias las intenciones pedagógicas que se propone la existencia de estos manuales:
- Contribuir a la formación de la personalidad y capacidad de asumir con responsabilidad derechos y deberes.
- Proporcionar una sólida formación ética moral y fomentar la práctica del respeto por los Derechos Humanos.
- Propiciar en la institución educativa prácticas democráticas para el aprendizaje de principios y valores.
- Estimular la autonomía y la responsabilidad.
- Crear y fomentar una conciencia de solidaridad.
- Lograr la armonía, la comprensión y la participación entre los miembros de la comunidad educativa.
- Regular las acciones que se realizan en la institución educativa.
Los manuales de convivencia se convierten en parte
integrante del Proyecto Educativo Institucional -PEI-. El Consejo Directivo y
Académico junto con los alumnos y padres de familia están encargados de
adelantar un proceso de concertación y diálogo en los principios de igualdad,
justicia y tolerancia que permita de formular democráticamente las normas del
manual de convivencia. Es imprescindible que sus contenidos sean ampliamente
difundidos a toda la comunidad educativa al iniciar el año lectivo y que estén
en permanente discusión y construcción por parte de todos los actores
educativos.
Tomado de:
http://www.colombiaaprende.edu.co/html/home/1592/article-239844.html

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