No quiero apartarme del encabezamiento con que
inicié el anterior ensayo cuando expresé que la irrupción de las tecnologías en
el proceso de enseñanza aprendizaje nos estaba afirmando el nuevo rol de la
información; no miento al expresar que aun me asusto pues vengo de una cultura
de formación presencial. Me gradué en 1982, cuando la tecnología en Colombia
apenas se asomaba y su uso no se había masificado, por lo tanto el contacto con
estas herramientas era nulo. La verdad, el ascenso vertiginoso de estas tecnologías
va creando la necesidad de abordar estos nuevos entornos. Soy consciente que
estamos viviendo una de las mayores revoluciones tecnológicas y que permean la
vida de una manera sorpresiva en la que en un abrir y cerrar de ojos nos
encontramos ante un mundo cambiante y que nos obliga a sumergirnos en esas
tendencias tecnológicas como el facebook, el twitter, los blogs, los contenidos digitales etc., que
emergen como iceberg, que si no estamos preparados nos podemos estrellar
abruptamente y quedarnos en ese mundo de la máquina manual, eléctrica, del
telegrama y en las películas en blanco y negro.
Hoy
comprendo que el ingenio del hombre es para conocerlo, utilizarlo y expresar la
pasión por sentir, palpar, así como el interactuar con la sociedad con estos
medios nos permite conocer mejor el mundo y sentirlo tan cercano como si fuera un computador por el cual
navegamos para sentir el mundo a nuestros pies.
El
mundo de la tecnología se abrió lentamente hacia mí. Fue el año en que tomé mi
primera clase de computación. Aprendí cómo presionar un botón para iniciar el
equipo, abrir un programa y escribir.
Fue interesante, pero mi temor de que accidentalmente presionara la tecla equivocada y causara algún problema
a la computadora, ensombreció mi
capacidad de disfrutar de ella. Sabía
que tenía que aprender a vencer el
miedo, ya que entendía que el Internet es una biblioteca gigante de la
información. También sabía que podía
aprender a estar en contacto con mis amigos y familiares, leer las noticias, ver mis programas favoritos de TV, comprar
artículos, pagar facturas y mucho, mucho más.
Sin
embargo había un sentimiento de ansiedad, pues observaba como mis compañeros
podían hacer uso del computador sin ninguna dificultad mientras que yo debía
revisar mi libreta de apuntes toda vez que me iba a realizar alguna actividad
en el computador. En una charla académica aprendí que El
Internet puede ser utilizado para: acceder a una gran "biblioteca" de
la información de los millones de sitios web de todo el mundo que , enviar y
recibir mensajes de correo electrónico, fotografías y videoclips, comprar bienes y servicios (y a
menudo ahorrar dinero) ,realizar operaciones bancarias en línea usar el Skype
para hacer llamadas telefónicas gratuitas, jugar con otras personas en línea,
ponerse al día en los programas de televisión y radio que te has perdido y
entonces fue cuando comencé a aprender
algo nuevo y la tecnología digital se
convirtió en una parte de mi vida cotidiana.
Empecé
entonces con elementos básicos sobre cómo utilizar el correo electrónico, cómo
enviar fotos y archivos a mis familiares
y amigos que no viven cerca de mí . Ahora es más fácil mantenerme en contacto con amigos, publicar algunos de
mis escritos preparar presentaciones para charlas con mis compañeros y alumnos.
Con
el tiempo me he dado cuenta que el aprendizaje y el uso de las herramientas
multimediales es interactivo, interdisciplinario y me ha permitido la construcción de conocimiento significativo y
mediante el desarrollo y el intercambio de contenidos a través de las redes que
tanto sirven para mantenerse en contacto con amigos, pero también para la
búsqueda de información y de aprendizajes continuos. Poco a poco al ver cómo
los jóvenes se apasionan por las tecnologías empecé a entender que debía
cambiar el paradigma de la caverna y quitarme de la cabeza la frase” no hay
como la educación anterior”. Reconozco que la figura paterna de la enseñanza
(el profesor) la consideré irremplazable, no hay como la educación tradicional
donde el maestro tiene la decisión del aprendizaje. Debía innovar, abrirme a
ese mundo nuevo que ofrecía la tecnología, debía dejar los temores y aprender a
conocer un computador, cómo se prende cómo se apaga a conocer su información y
así tomé la decisión de abrirme a esos nuevos aprendizajes, a transformar mi
conocimiento, que no podía enseñar y administrar a mis alumnos sino estaba a la
vanguardia de lo que los jóvenes en la escuela ya venían preparados, con
equipos donde navegaban por un mundo virtual que aun no dejaba de sorprenderme
de la habilidad de los jóvenes para manejar estas herramientas tecnológicas.
Hoy entiendo la importancia de su uso y asumo el aprendizaje como un aprender a
aprender y en un aprender a hacer. El diálogo de saberes me lleva a asumir
nuevas competencias y aunque soy muy neófito en el conocimiento y el uso de las
TIC, hoy he asumido con riesgo a sumergirme en el campo virtual hacia ese
mejoramiento de mis competencias para el desempeño académico y administrativo y
a superar esa brecha que me mantiene inmerso en el mundo de la educación
presencial. Es un reto el que he decido enfrentar al matricularme en esta
especialización de la tecnología educativa. No ha sido fácil empezar, no es
fácil entender que la educación a
distancia por medio de estas herramientas tecnológicas es sentir como el mundo
se hace visible por un mundo llamado internet y en donde el estudiante (el
aprendiz o discente) estudia de manera autodidacta, asume su aprendizaje de forma
independiente y flexible, es decir en un aprendizaje autónomo donde gestiona su
propio proceso de aprendizaje; ¡Qué rigurosidad y qué disciplina exige esta
educación virtual! No es fácil, es difícil cuando se es neófito. Al referirme a la utilización de estos múltiples medios
tecnológicos e informáticos entiendo que son una prioridad y que son de vital importancia no solo en la vida
educativa sino también en lo personal y profesional, ya que al ser utilizados
como medios o instrumentos didácticos podemos realizar tareas y transformar
conocimientos. Navegar por el mundo virtual ha despertado en mi curiosidad,
interés por asumir este reto en el uso de las TIC.
En
términos generales podría afirmar que como seres humanos, hay hechos y
vivencias que nos impactan y se convierten para nosotros en experiencias positivas. Mi experiencia en
el mundo virtual ha estado llena de expectativas y temores al estar rodeado de
estos aparatos que aun no me hacen sentir cómodo.
Esta
es la primera vez que asumo una educación virtual a distancia y espero que esta experiencia sea muy
enriquecedora.
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